La Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria ayudará a normalizar la situación de los pacientes ostomizados como parte de su proceso asistencial

10 marzo 2024Relaciones con Instituciones y Empresas

El consejero de Salud se ha reunido con la asociación que representa los intereses del colectivo para conocer «de primera mano» las necesidades de las personas ostomizadas en Cantabria.

La Consejería de Salud colaborará con la Asociación de Ostomizados de Cantabria (AOC) para “visibilizar y normalizar” la situación de las personas con un ostoma, que son alrededor de un millar en la región, como parte de su proceso asistencial y de los cuidados que precisan.

Así lo ha asegurado el titular del área, César Pascual, durante el primer encuentro con los responsables de la asociación que representa los intereses de quienes, a causa de una enfermedad, se ven en la necesidad de utilizar una bolsa exterior para los productos de desecho del organismo.

Durante el encuentro, en el que han participado el presidente de la AOC, Ignacio Escobedo, y el representante Tomás López Marcos, han abordado las dificultades que entraña vivir con esta condición, que se produce para hacer frente a diversos problemas de salud, como intervenir un cáncer de colon, corregir una obstrucción intestinal, resolver una inflamación intestinal o revertir un fracaso renal por problemas obstructivos, ha informado el Gobierno.

Estos y otros procesos conllevan la necesidad de procedimientos de ostomía, unas veces de forma temporal y otras de manera permanente, por lo que los pacientes ostomizados requieren una atención médica o de enfermería que va más allá de la tradicional.

En este sentido, han pedido al titular de Salud ayuda para que los distintos servicios asistenciales implicados favorezcan la mediación de la asociación con los pacientes “ayudándoles a sobrellevar la situación y aligerar la carga mental que supone tener un ostoma”.

De hecho, tanto el consejero como los responsables de la asociación han coincidido en señalar que “es fundamental que los pacientes tengan contacto con personas que ya han pasado por esa situación para que normalicen el proceso, contribuyendo así a mejorar su calidad de vida, fomentar su independencia y reducir las complicaciones a largo plazo.«